Ante los constantes asesinatos, la temática de la violencia ha sido retomada en las agendas de los medios de comunicación de radio, prensa y televisión. No obstante, para Herminia Alfaro, directiva de la Asociación de Periodistas de El Salvador (APES) y Carlos León, Periodista del área de comunicaciones del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas: (IDHUCA) , el tratamiento para ese tipo de coberturas no son los apropiados.
Durante el Foro “El abordaje informativo de la violencia desde un enfoque preventivo” realizado por la Universidad Tecnológica de El Salvador (UTEC), en el marco de la semana del comunicador 2010, ambos comunicadores expusieron algunos casos que por falta de cuidado del periodista, se ha dañado la imagen de las víctimas, hasta el punto de revictimizarlas o dañarles su imagen . “Hay que abordarlo de forma compleja porque la violencia es un fenómeno complejo. Además, tiene sus raíces históricas. No podemos separar a la violencia de la historia”, explicó León.
Asimismo, el ponente destacó que el periodista debe sentir empatía con la víctima para respetarle su dignidad y a sus familiares en el momento de dolor y pérdida. También afirmó que es importante tomar medidas de prevención en caso de abordar el tema de violencia, apegarse a la ética, respetar las leyes y reinventar métodos periodísticos.
Por otro lado, Alfaro enfatizó que la violencia “no es innata en la persona. Sino que se construye, se aprende y se desarrolla a partir del contexto social y cultural donde la persona crece. Por lo tanto, no podemos presentar a la persona como un ser violento”.
Además, pidió que los periodistas abonen a escribir otros detalles de contexto con el fin de que el lector, radioescucha o televidente pueda analizar el caso desde otras perspectivas , mas allá de imponer al acusado como un criminal.
Con respecto al caso de los muchachos quemados en Ilobasco, donde algunas personas se contentaron por la desgracia de los jóvenes y realizaban comentarios a favor de su fallecimiento, la invitada exhortó que “los periodistas no se pueden deshumanizar nunca, aunque la línea editorial sea otra. El periodista nunca debe perder el lado humano”.
Por último, Alfaro destacó que el periodista que quiere tomar el tema de violencia y quiere enfocarlo desde la prevención, debe ser una persona responsable y apegada a la ética, para que sea creíble ante la opinión pública.
Espacio de diálogo y reflexión, como un estandarte de la libertad de expresión,la ética y la moral.
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miércoles, 1 de diciembre de 2010
martes, 23 de noviembre de 2010
IFEX conmemora el primer aniversario de la masacre de Maguindanao
(IFEX) - 23 de noviembre de 2010 - Junto a sus miembros, IFEX recuerda a los 32 periodistas y trabajadores de medios de comunicación que, mientras participaban en un convoy electoral, fueran brutalmente asesinados en una masacre de más de 50 personas en Maguindanao, al sur de Filipinas, el 23 de noviembre de 2009, hace hoy un año. Fue el más imponente acto de violencia que jamás haya existido contra periodistas en la historia reciente.
Con los pocos avances realizados para llevar a los autores de este atroz crimen ante la justicia, IFEX desea brindarle un fuerte apoyo a sus miembros que trabajan en las Filipinas y que continúan luchando para que se haga justicia por las víctimas y sus familias, por el derecho a la libertad de expresión y por el fin de la impunidad en el país.
La cultura de la impunidad no se limita únicamente a las Filipinas. Con el gran número de asesinatos selectivos de periodistas y trabajadores de los medios de comunicación a nivel mundial cada año, los miembros de IFEX de todo el mundo abogan por garantizar que los crímenes contra periodistas sean investigados y procesados hasta el más alto nivel. Sólo entonces, otros podrán tener la confianza necesaria para llevar a cabo su trabajo sin temor a ser asesinados, encarcelados o acosados.
En este primer aniversario, IFEX acusa recibo del pedido de nuestros colegas en las Filipinas de unirse a ellos en espíritu en este día de conmemoración, llamando a poner fin a la impunidad para que se haga justicia. Es con esta intención que se comparten los siguientes comentarios de los miembros de IFEX:
"La masacre sigue siendo un recuerdo cruel, no sólo para las familias que perdieron a sus seres queridos, sino también para el resto de la comunidad de la prensa en las Filipinas. Un año más tarde, un nuevo gobierno en las Filipinas se compromete a realizar fervorosos esfuerzos para que el juicio de los acusados tenga un veredicto justo. La comunidad de periodistas y defensores de la libertad de prensa renuevan su propia determinación en mantener el juicio bajo estricta vigilancia y en continuar la campaña para que se haga justicia para los periodistas víctimas de la cultura de la impunidad. Llamamos al resto del mundo a unirse a nosotros en espíritu en este día de conmemoración." - Centro por la Libertad y Responsabilidad de los Medios, Filipinas.
"La masacre de Maguindanao no es una tragedia incidental. Un año después, periodistas de todo el mundo siguen siendo violentamente atacados por los informes que redactan." - ARTÍCULO 19: Campaña Global por la Libertad de Expresión.
"El gobierno de Aquino debe aprovechar la oportunidad y demostrar un verdadero liderazgo al mostrarle al mundo entero que los ataques contra periodistas no serán tolerados y que una verdadera justicia será aplicada a los responsables de los crímenes atroces que aún permanecen impunes." - Periodistas Canadienses por la Libertad de Expresión.
"La Secretaria de Justicia Leila de Lima, tiene razón al decir que el caso de Maguindanao es una 'prueba de fuego', pero existe una preocupación razonable de que las Filipinas nunca estarán a la altura del desafío. En los años venideros, no podemos perder el foco en la necesidad de hacer justicia en este caso, ni en las necesidades de las familias de las víctimas." - Comité para la Protección de los Periodistas.
"Las instituciones democráticas sufren enormemente cuando los gobiernos no piden que rindan cuentas los responsables de amenazas a periodistas y a otros que expresan pacíficamente opiniones políticas disidentes, en particular en actos violentos como los ocurridos en las Filipinas" - Freedom House.
"Si bien celebramos que el juicio de los Ampatuans está avanzando, demasiados sospechosos del caso siguen en libertad. El Presidente Aquino debe tomar más medidas para abolir las fuerzas abusivas y para que se haga justicia por los abusos graves, en lugar de hacer promesas en este sentido." - Human Rights Watch.
"Fue un evento impactante para todos los que estamos aquí, no sólo por la escala de la brutalidad, sino también por el riesgo real de que en ese momento los autores del crimen pudiesen escapar de la justicia. Fue inspirador ver a colegas de IFEX en Asia y Europa trabajar juntos con tanta rapidez para establecer los hechos sobre el terreno, favoreciendo a la justicia y desafiando a la impunidad." - Índice de la Censura.
"No descansaremos hasta que no se haya ganado la batalla para poner fin a la impunidad de los asesinatos bárbaros de nuestros colegas en Filipinas. Con la comunidad mundial de periodistas y activistas de la libertad de prensa, haremos todo lo posible para que se haga justicia." - Federación Internacional de Periodistas.
"PEN Internacional pide a las autoridades filipinas que tomen medidas inmediatas para garantizar que todos los actos de violencia contra periodistas sean investigados y procesados enérgicamente para que los responsables comparezcan ante la justicia y los periodistas puedan ejercer su profesión sin temor a un ataque." - Comité de Escritores en Prisión, PEN Internacional.
"El IPI está sumamente preocupado por la lentitud con la que las autoridades de Filipinas han llevado a cabo las investigaciones así como su fracaso en llevar a los perpetradores ante la justicia un año después de lo que se considera ser una de las mayores atrocidades del siglo pasado." - Instituto Internacional de Prensa.
"Al mantener viva la memoria de las víctimas de esta masacre, cada una de las organizaciones de defensa de la libertad de prensa puede ayudar a promover cambios profundos en las Filipinas. Juntos podemos decir: '¡Nunca más!'" - Reporteros sin Fronteras.
"SEAPA quisiera realizar un llamado al Presidente Aquino para que ejerza un máximo esfuerzo para acelerar el juicio de los presuntos autores materiales e intelectuales de este crimen brutal, y para garantizar que los testigos claves en estos asesinatos estén totalmente protegidos contra toda forma de represalia y acoso." - Alianza de Prensa del Sureste Asiático (Southeast Asian Press Alliance, SEAPA).
"Después de la masacre del 23 de noviembre, WAN-IFRA instó a una respuesta 'sin precedentes' del gobierno en un país con una larga historia de violencia contra periodistas y civiles. En cambio, el último año ha traído varias instancias de intimidación, violencia y defectos de toda clase y nos preocupa que la justicia no se realice plenamente." - Asociación Mundial de Periódicos y Editores de Noticias (World Association of Newspapers and News Publishers, WAN-IFRA).
Con los pocos avances realizados para llevar a los autores de este atroz crimen ante la justicia, IFEX desea brindarle un fuerte apoyo a sus miembros que trabajan en las Filipinas y que continúan luchando para que se haga justicia por las víctimas y sus familias, por el derecho a la libertad de expresión y por el fin de la impunidad en el país.
La cultura de la impunidad no se limita únicamente a las Filipinas. Con el gran número de asesinatos selectivos de periodistas y trabajadores de los medios de comunicación a nivel mundial cada año, los miembros de IFEX de todo el mundo abogan por garantizar que los crímenes contra periodistas sean investigados y procesados hasta el más alto nivel. Sólo entonces, otros podrán tener la confianza necesaria para llevar a cabo su trabajo sin temor a ser asesinados, encarcelados o acosados.
En este primer aniversario, IFEX acusa recibo del pedido de nuestros colegas en las Filipinas de unirse a ellos en espíritu en este día de conmemoración, llamando a poner fin a la impunidad para que se haga justicia. Es con esta intención que se comparten los siguientes comentarios de los miembros de IFEX:
"La masacre sigue siendo un recuerdo cruel, no sólo para las familias que perdieron a sus seres queridos, sino también para el resto de la comunidad de la prensa en las Filipinas. Un año más tarde, un nuevo gobierno en las Filipinas se compromete a realizar fervorosos esfuerzos para que el juicio de los acusados tenga un veredicto justo. La comunidad de periodistas y defensores de la libertad de prensa renuevan su propia determinación en mantener el juicio bajo estricta vigilancia y en continuar la campaña para que se haga justicia para los periodistas víctimas de la cultura de la impunidad. Llamamos al resto del mundo a unirse a nosotros en espíritu en este día de conmemoración." - Centro por la Libertad y Responsabilidad de los Medios, Filipinas.
"La masacre de Maguindanao no es una tragedia incidental. Un año después, periodistas de todo el mundo siguen siendo violentamente atacados por los informes que redactan." - ARTÍCULO 19: Campaña Global por la Libertad de Expresión.
"El gobierno de Aquino debe aprovechar la oportunidad y demostrar un verdadero liderazgo al mostrarle al mundo entero que los ataques contra periodistas no serán tolerados y que una verdadera justicia será aplicada a los responsables de los crímenes atroces que aún permanecen impunes." - Periodistas Canadienses por la Libertad de Expresión.
"La Secretaria de Justicia Leila de Lima, tiene razón al decir que el caso de Maguindanao es una 'prueba de fuego', pero existe una preocupación razonable de que las Filipinas nunca estarán a la altura del desafío. En los años venideros, no podemos perder el foco en la necesidad de hacer justicia en este caso, ni en las necesidades de las familias de las víctimas." - Comité para la Protección de los Periodistas.
"Las instituciones democráticas sufren enormemente cuando los gobiernos no piden que rindan cuentas los responsables de amenazas a periodistas y a otros que expresan pacíficamente opiniones políticas disidentes, en particular en actos violentos como los ocurridos en las Filipinas" - Freedom House.
"Si bien celebramos que el juicio de los Ampatuans está avanzando, demasiados sospechosos del caso siguen en libertad. El Presidente Aquino debe tomar más medidas para abolir las fuerzas abusivas y para que se haga justicia por los abusos graves, en lugar de hacer promesas en este sentido." - Human Rights Watch.
"Fue un evento impactante para todos los que estamos aquí, no sólo por la escala de la brutalidad, sino también por el riesgo real de que en ese momento los autores del crimen pudiesen escapar de la justicia. Fue inspirador ver a colegas de IFEX en Asia y Europa trabajar juntos con tanta rapidez para establecer los hechos sobre el terreno, favoreciendo a la justicia y desafiando a la impunidad." - Índice de la Censura.
"No descansaremos hasta que no se haya ganado la batalla para poner fin a la impunidad de los asesinatos bárbaros de nuestros colegas en Filipinas. Con la comunidad mundial de periodistas y activistas de la libertad de prensa, haremos todo lo posible para que se haga justicia." - Federación Internacional de Periodistas.
"PEN Internacional pide a las autoridades filipinas que tomen medidas inmediatas para garantizar que todos los actos de violencia contra periodistas sean investigados y procesados enérgicamente para que los responsables comparezcan ante la justicia y los periodistas puedan ejercer su profesión sin temor a un ataque." - Comité de Escritores en Prisión, PEN Internacional.
"El IPI está sumamente preocupado por la lentitud con la que las autoridades de Filipinas han llevado a cabo las investigaciones así como su fracaso en llevar a los perpetradores ante la justicia un año después de lo que se considera ser una de las mayores atrocidades del siglo pasado." - Instituto Internacional de Prensa.
"Al mantener viva la memoria de las víctimas de esta masacre, cada una de las organizaciones de defensa de la libertad de prensa puede ayudar a promover cambios profundos en las Filipinas. Juntos podemos decir: '¡Nunca más!'" - Reporteros sin Fronteras.
"SEAPA quisiera realizar un llamado al Presidente Aquino para que ejerza un máximo esfuerzo para acelerar el juicio de los presuntos autores materiales e intelectuales de este crimen brutal, y para garantizar que los testigos claves en estos asesinatos estén totalmente protegidos contra toda forma de represalia y acoso." - Alianza de Prensa del Sureste Asiático (Southeast Asian Press Alliance, SEAPA).
"Después de la masacre del 23 de noviembre, WAN-IFRA instó a una respuesta 'sin precedentes' del gobierno en un país con una larga historia de violencia contra periodistas y civiles. En cambio, el último año ha traído varias instancias de intimidación, violencia y defectos de toda clase y nos preocupa que la justicia no se realice plenamente." - Asociación Mundial de Periódicos y Editores de Noticias (World Association of Newspapers and News Publishers, WAN-IFRA).
Justicia iraní rechaza liberar dos periodistas alemanes
Teherán. (Efe).- El Poder Judicial iraní anunció hoy que los dos periodistas alemanes arrestados por tratar de entrevistar a los hijos de Shakineh Ashtianí, la mujer iraní acusada de adulterio que podría ser lapidada, permanecerán en prisión mientras el proceso continúe.
El fiscal general de Irán y portavoz del citado Poder Judicial, Gholan Husein Mohseni Ejaei, respondía así a la petición del periódico alemán Bild am Sonntag para que se pusiera en libertad a sus dos reporteros, a los que las autoridades iraníes han acusado de espionaje. "El caso de los dos ciudadanos europeos debe seguir el curso habitual y por ello permanecerán en prisión hasta que las pruebas demuestren que no son culpables. Están en arresto temporal y su situación no ha cambiado", afirmó Ejaei, citado por la agencia de noticias estudiantil Isna.
Los dos ciudadanos alemanes fueron detenidos el pasado 10 de octubre en la ciudad de Tabriz cuando se hallaban en el domicilio de uno de los hijos de Ashtianí. Junto a ellos, las fuerzas de Seguridad arrestaron a los hijos de la mujer y su entonces abogado, Javad Houtan Kian, quienes también siguen en prisión.
En un primer momento, las autoridades iraníes les habían acusado de entrada ilegal en el país, ya que accedieron a territorio iraní con un visado de turismo pese a que trabajan como periodistas. Ambos aparecieron por primera vez en la televisión estatal iraní el pasado 16 de noviembre. Según la traducción en farsi, ambos admitían desconocer el caso de Ashtianí y aseguraban que habían sido engañados por la activista iraní Mina Ahadi, presidenta y fundadora del comité Internacional en contra de la Lapidación, que les había preparado el viaje para "ganar notoriedad".
Días después, el dominical alemán exigió la liberación inmediata de sus dos periodistas, así como del hijo de Ashtianí y de su abogado.
El Bild am Sonntag calificaba de absurda la situación ya que las irregularidades en el visado de que se acusa a los dos comunicadores suele ser castigadas en todo el mundo con una amonestación, una multa o la deportación.
El caso de Ashtianí, de 43 años, salió a la luz el pasado verano cuando su primer abogado reveló que, tras agotar todas las vías legales y en un proceso poco transparente, la mujer había sido condenada por adulterio y que por ello sería apedreada hasta la muerte. La pena despertó una oleada de duras críticas y protestas internacionales, lo que obligó al régimen iraní a suspender la sentencia y afirmar que se encuentra bajo revisión.
Meses después, el Poder Judicial aseguró que también había sido condenada a muerte por el asesinato de su marido, y que como ese delito prevalecía, sería condenada a muerte pero por ahorcamiento.
El fiscal general de Irán y portavoz del citado Poder Judicial, Gholan Husein Mohseni Ejaei, respondía así a la petición del periódico alemán Bild am Sonntag para que se pusiera en libertad a sus dos reporteros, a los que las autoridades iraníes han acusado de espionaje. "El caso de los dos ciudadanos europeos debe seguir el curso habitual y por ello permanecerán en prisión hasta que las pruebas demuestren que no son culpables. Están en arresto temporal y su situación no ha cambiado", afirmó Ejaei, citado por la agencia de noticias estudiantil Isna.
Los dos ciudadanos alemanes fueron detenidos el pasado 10 de octubre en la ciudad de Tabriz cuando se hallaban en el domicilio de uno de los hijos de Ashtianí. Junto a ellos, las fuerzas de Seguridad arrestaron a los hijos de la mujer y su entonces abogado, Javad Houtan Kian, quienes también siguen en prisión.
En un primer momento, las autoridades iraníes les habían acusado de entrada ilegal en el país, ya que accedieron a territorio iraní con un visado de turismo pese a que trabajan como periodistas. Ambos aparecieron por primera vez en la televisión estatal iraní el pasado 16 de noviembre. Según la traducción en farsi, ambos admitían desconocer el caso de Ashtianí y aseguraban que habían sido engañados por la activista iraní Mina Ahadi, presidenta y fundadora del comité Internacional en contra de la Lapidación, que les había preparado el viaje para "ganar notoriedad".
Días después, el dominical alemán exigió la liberación inmediata de sus dos periodistas, así como del hijo de Ashtianí y de su abogado.
El Bild am Sonntag calificaba de absurda la situación ya que las irregularidades en el visado de que se acusa a los dos comunicadores suele ser castigadas en todo el mundo con una amonestación, una multa o la deportación.
El caso de Ashtianí, de 43 años, salió a la luz el pasado verano cuando su primer abogado reveló que, tras agotar todas las vías legales y en un proceso poco transparente, la mujer había sido condenada por adulterio y que por ello sería apedreada hasta la muerte. La pena despertó una oleada de duras críticas y protestas internacionales, lo que obligó al régimen iraní a suspender la sentencia y afirmar que se encuentra bajo revisión.
Meses después, el Poder Judicial aseguró que también había sido condenada a muerte por el asesinato de su marido, y que como ese delito prevalecía, sería condenada a muerte pero por ahorcamiento.
domingo, 12 de septiembre de 2010
Retrata vida de7 periodistas asesinados por contar lo que sabían
El periodista Terry Gould (Brooklyn, 1949) paga cada mes 150 dólares canadienses para saldar el préstamo que pidió para poder financiar las investigaciones que le han permitido escribir Matar a un periodista. El peligroso oficio de informar, editado en España por Los Libros del Lince.
"No me interesa saber por qué el ser humano es capaz de hacer el mal, lo que quiero saber es por qué hace el bien", dice la cita de Vaclav Havel que abre el volumen. Eso fue lo que empujó al autor, especializado en crimen organizado, a escribir este libro que retrata la vida de siete periodistas asesinados por contar lo que sabían.
¿Qué tenían en común los siete periodistas asesinados de los que habla en el libro?
Cada uno de ellos había experimentado un momento de transformación, algo que les convenció de que había que impedir que los poderosos siguieran oprimiendo a los débiles. Murieron defendiendo a su comunidad y aceptaron la muerte como consecuencia de su trabajo. El día que llegué a Moscú para hablar con Ana Politkovskaya sobre sus compañeros asesinados la mataron. Mientras investigaba y me desplazaba a Colombia, Filipinas, Bangladesh,Rusia e Irak, seguían asesinando a periodistas.
¿Ha comprendido lo que empuja a un periodista a seguir investigando una historia a pesar de recibir amenazas de muerte?
No son locos, son periodistas con mucha conciencia social. Si vives en una ciudad y los criminales matan a un amigo tuyo, violan a tu amiga y amenazan a tus hijos, llega un día en el que decides que vale la pena morir por esta causa. Lo suyo no es una cuestión de ideales, sino un tema emocional, murieron para defender a sus vecinos.
"No es una cuestión de ideales, es un tema emocional"
Ha estado cuatro años investigando para escribir este libro. ¿Le flaquearon las fuerzas en algún momento?
Yo no soy como ellos, yo no quería morir. Es una diferencia muy importante. Todos los periodistas de los que hablo predijeron su muerte: Ana dijo: Yo seré la próxima'; Guillermo Bravo: Esta vez me van a pelar'; Khalid le dijo a su novia: Esta es la última vez que me ves'. Mientras investigaba, yo tenía pasaporte, un poco de dinero y cuatro amigos, pero los protagonistas del libro no tenían a nadie que los protegiera. Una cosa es ir a un sitio peligroso durante un mes y otra muy diferente vivir allí, con el recuerdo de tus amigos muertos sabiendo que no te espera una muerte heroica o bonita. A muchos les cortan la lengua o les agujerean el cuerpo con taladros.
¿Cómo consigue salir inmune de lugares tan peligrosos?
En todos los lugares que he recorrido había insurgentes, zonas de guerra y fanáticos islamistas. Todos sabían que preguntaba sobre los asesinatos de periodistas. Cuando llegaba a la capital del país, buscaba a alguien de alguna organización de derechos humanos que fuera honesta, un intérprete y un fixer, alguien que conoce a todos los delincuentes, los políticos y a la policía. Él les convencía de que si me mataban la prensa internacional se les tiraría encima.
¿Es un método infalible?
"Creo que todos los periodistas asesinados siguen con vida"
Sirve con la gente que está oficialmente en el poder, pero no con Al Qaeda o las FARC. No negaré que pasé miedo, y me arriesgué, pero nunca investigué directamente los asesinatos, yo me centraba en la vida de las víctimas. Además, de muy pequeño aprendí a tratar con delincuentes.
¿Cómo?
Mi abuelo era gángster en Odesa, en Rusia. Llegó a Estados Unidos en 1910 y su jefe era Arnold Rothstein. Cuando mi padre creció mi abuelo intento captarlo para la banda, pero a los veinte dejó la pistola y se convirtió en una persona legal. En la planta baja del bloque donde crecí había un sitio de apuestas de la mafia, y es donde compraba helados a la vuelta de la escuela. En la puerta, los mafiosos tenían a sus matones y cuando entraba, me pegaban. Entonces comprendí que la mejor manera de defenderme era hacerme amigo de los jefes, empatizar con ellos. Aprendí a hacer reír a los criminales y consolar los rincones torturados de su corazón.
¿Con los libros que escribe, todavía confían en usted los criminales?
Nunca intercambio informaciones, pero cuando veo un gángster haciendo un montón de cosas malas y queda impune, le investigo y escribo sobre él. El mundo de los gángsters cambia cada seis meses. Al Capone tenía 26 años cuando era el jefe y no duró mucho tiempo.
En los ochenta se marchó de EEUU para llevar una vida retirada. ¿Se plantea dejar el periodismo?
No, hay que seguir contando. Cuando entrevistas a la viuda o al huérfano, te emociona tanto que te obliga a querer contar la historia. Creo que todos los periodistas asesinados siguen con vida. Escribí este libro con esa finalidad. Recordar lo que investigaban es hacer que su trabajo no muera nunca. Ahora tengo otra historia que quiero contar: en noviembre voy a Afganistán, pero de momento no puedo avanzar nada más.
"No me interesa saber por qué el ser humano es capaz de hacer el mal, lo que quiero saber es por qué hace el bien", dice la cita de Vaclav Havel que abre el volumen. Eso fue lo que empujó al autor, especializado en crimen organizado, a escribir este libro que retrata la vida de siete periodistas asesinados por contar lo que sabían.
¿Qué tenían en común los siete periodistas asesinados de los que habla en el libro?
Cada uno de ellos había experimentado un momento de transformación, algo que les convenció de que había que impedir que los poderosos siguieran oprimiendo a los débiles. Murieron defendiendo a su comunidad y aceptaron la muerte como consecuencia de su trabajo. El día que llegué a Moscú para hablar con Ana Politkovskaya sobre sus compañeros asesinados la mataron. Mientras investigaba y me desplazaba a Colombia, Filipinas, Bangladesh,Rusia e Irak, seguían asesinando a periodistas.
¿Ha comprendido lo que empuja a un periodista a seguir investigando una historia a pesar de recibir amenazas de muerte?
No son locos, son periodistas con mucha conciencia social. Si vives en una ciudad y los criminales matan a un amigo tuyo, violan a tu amiga y amenazan a tus hijos, llega un día en el que decides que vale la pena morir por esta causa. Lo suyo no es una cuestión de ideales, sino un tema emocional, murieron para defender a sus vecinos.
"No es una cuestión de ideales, es un tema emocional"
Ha estado cuatro años investigando para escribir este libro. ¿Le flaquearon las fuerzas en algún momento?
Yo no soy como ellos, yo no quería morir. Es una diferencia muy importante. Todos los periodistas de los que hablo predijeron su muerte: Ana dijo: Yo seré la próxima'; Guillermo Bravo: Esta vez me van a pelar'; Khalid le dijo a su novia: Esta es la última vez que me ves'. Mientras investigaba, yo tenía pasaporte, un poco de dinero y cuatro amigos, pero los protagonistas del libro no tenían a nadie que los protegiera. Una cosa es ir a un sitio peligroso durante un mes y otra muy diferente vivir allí, con el recuerdo de tus amigos muertos sabiendo que no te espera una muerte heroica o bonita. A muchos les cortan la lengua o les agujerean el cuerpo con taladros.
¿Cómo consigue salir inmune de lugares tan peligrosos?
En todos los lugares que he recorrido había insurgentes, zonas de guerra y fanáticos islamistas. Todos sabían que preguntaba sobre los asesinatos de periodistas. Cuando llegaba a la capital del país, buscaba a alguien de alguna organización de derechos humanos que fuera honesta, un intérprete y un fixer, alguien que conoce a todos los delincuentes, los políticos y a la policía. Él les convencía de que si me mataban la prensa internacional se les tiraría encima.
¿Es un método infalible?
"Creo que todos los periodistas asesinados siguen con vida"
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¿Cómo?
Mi abuelo era gángster en Odesa, en Rusia. Llegó a Estados Unidos en 1910 y su jefe era Arnold Rothstein. Cuando mi padre creció mi abuelo intento captarlo para la banda, pero a los veinte dejó la pistola y se convirtió en una persona legal. En la planta baja del bloque donde crecí había un sitio de apuestas de la mafia, y es donde compraba helados a la vuelta de la escuela. En la puerta, los mafiosos tenían a sus matones y cuando entraba, me pegaban. Entonces comprendí que la mejor manera de defenderme era hacerme amigo de los jefes, empatizar con ellos. Aprendí a hacer reír a los criminales y consolar los rincones torturados de su corazón.
¿Con los libros que escribe, todavía confían en usted los criminales?
Nunca intercambio informaciones, pero cuando veo un gángster haciendo un montón de cosas malas y queda impune, le investigo y escribo sobre él. El mundo de los gángsters cambia cada seis meses. Al Capone tenía 26 años cuando era el jefe y no duró mucho tiempo.
En los ochenta se marchó de EEUU para llevar una vida retirada. ¿Se plantea dejar el periodismo?
No, hay que seguir contando. Cuando entrevistas a la viuda o al huérfano, te emociona tanto que te obliga a querer contar la historia. Creo que todos los periodistas asesinados siguen con vida. Escribí este libro con esa finalidad. Recordar lo que investigaban es hacer que su trabajo no muera nunca. Ahora tengo otra historia que quiero contar: en noviembre voy a Afganistán, pero de momento no puedo avanzar nada más.
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